La importancia de una Akeret Habait

La importancia de una Akeret Habait

Shalom para todas!

Hoy hablaremos sobre la labor mas bella y bendecida que muchas de nosotras día tras día realizamos…ser amada de casa o en hebreo Akeret Habai.

Juguetes regados por toda la casa, trozos de pan y masitas convertidos de repente en el nuevo decorado de nuestros pisos, la pulcra ropa lavada y planchada mostrando el menú de lo que comieron en solo media hora y, como si todo esto fuera poco, si nuestros maridos tuvieron un día lleno de dificultades es muy probable que al llegar a la noche cansados y ensimismados en lo suyo ni cuenta se den de nuestro esfuerzo y nos pidan “justamente lo que ese día no pudimos hacer.”

¿Alguna de ustedes se siente identificada?
Seguro que sí, ya que esto es absolutamente real y normal, y sucede en mayor o menor medida, en todas las casas.

Al final del día todo parece haber sido en vano: el trabajo del ama de casa se esfumó, y todo está como cuando nos levantamos.
Lo que compramos y cocinamos en “horas ” se lo comieron en “minutos”, lavamos, planchamos y al otro día una nueva pila de ropa nos espera para ser puesta en condiciones, la casa que brillaba mientras los niños estaban en la escuela se opaca con juguetes, mochilas, medias y zapatillas esparcidos por doquier.
Y con respecto al trabajo de la madre:”¡es a futuro, trabajo de largo plazo y no se ven hoy los resultados!”.
Y además parecería ser que los niños siempre encuentran un motivo de qué quejarse, aunque nos hubiésemos brindado de lleno a ellos. Una sensación de “todo fue inútil, ¿para que lo hice?” nos invade y pensamos; mañana el día será igual o peor!, si agregamos algún desperfecto en la casa -que nunca faltan o nos toca visitar al dentista o al doctor con alguno de los chicos.
La rutina nos agobia, es un círculo y como tal nunca acaba, por lo tanto parece ser que siempre nos encontramos en el mismo lugar.
Ahora cambiemos el cristal, como cuando el oculista amistosamente quiere corregir nuestra visión, para que disfrutemos de los placeres de la vida, ¿por qué quedarnos con una visión incorrecta, si podemos tenerla perfecta? Miremos así las cosas desde otro punto de vista; por supuesto mas positivo y alentador.
¿Qué opina el judaísmo sobre este tema? ¿Puede una mujer compatibilizar estos roles sin morir en el intento? ¿Tiene la capacidad real para combinar y realizar con éxito estas funciones? ¿Vale la pena el esfuerzo? ¿Para qué y por qué debemos hacerlo?¿Puede sentir placer y orgullo de lo que hace sin considerarse menos mujer por atender su casa y no ser una ejecutiva reconocida en el mundo de los negocios?

Una akeret habait no es un ama de casa. Para una mujer akeret habait, las tareas domésticas constituyen un medio para lograr un fin, y no un fin en sí mismo.
Akeret es la versión femenina de ikar, que es el aspecto central o la esencia de algo. Bait generalmente significa “casa” u “hogar”.
Al Templo que se levantaba en Jerusalén se lo denominaba el Beit HaMikdash, beit que significa “casa de” y hamikdash que significa literalmente “santidad”. A menudo, se alude al mismo simplemente como HaBait, “la Casa”.
Por consiguiente, en hebreo se utiliza la misma palabra tanto para un hogar como para el Templo Sagrado. De hecho, el propósito de un hogar es ser un mikdash me´at, un santuario en miniatura.
Hashem le ordenó a Israel construir el santuario a fin de que Él pudiera morar betojam.
Betojam a menudo se traduce como “entre ellos”. No obstante, su significado literal es “dentro de ellos”.
El propósito de un santuario es ayudarnos a cada uno de nosotros a construir nuestro propio santuario interior donde Hashem pueda morar.
Para una akeret habait no existe contradicción entre valorar su posición central en el hogar y desarrollar sus intereses fuera de ésta.
El objetivo de la vida no es el dinero, el prestigio ni el reconocimiento público.
Se trata de acercarse al Creador de uno, ya sea mediante la creación de un hogar judío o el conocimiento de su voluntad como se revela en la Torá.

La visión espiritual

En la vida judía la mujer es la base de nuestra existencia como pueblo y la encargada de transmitir nuestros valores de generación en generación. Cuando Hashem iba a entregar la Tora dijo a Moshé “así dirás a la Casa de Iaakob y anunciaras a los hijos de Israel” (Shemot19).
Nuestros Sabios explican que “la Casa de Iaacob” se refiere a las mujeres, ya que ellas son las encargadas de educar a los hijos en el camino de la Torá. Ellas, (“nosotras”) son las que tienen la fuerza de llevar su hogar adelante. La mujer es la luz, es el alma de la casa.

Por otro lado el Rab Freue nos comenta en su libro “La Luz de la vida” que en la Torá se destaca en varias oportunidades la participación de la mujer en la construcción del Mishkan, entonces si la mujer fue importante por su aporte frente a la construcción del Mishkán (Santuario), mucho más lo es por su influencia en ese pequeño Santuario que es el hogar judío.
Sobre estas mujeres dijo el Rey Shlomó: ” Una mujer virtuosa ¿quien encontrará?… confía en ella el corazón de su esposo y recompensa no le faltará… su boca habla con inteligencia y la Torá del favor está en su lengua, se levantan sus hijos y la felicitan, su marido la alaba…” (Mishle 31)
Cuando los malajim visitaron a Abraham, le preguntaron dónde se encontraba Sara y él respondió “está en la carpa”, quiere decir esto en su interior puro, refiriéndose así no al lugar geográfico sino a donde ella volcaba su verdadero esfuerzo, obteniendo de esta manera la armonía del hogar.
Algunas explicaciones dicen que los Malajim lo hicieron con la intención de que Abraham valore y ame más aún, a su esposa, ya que ella se comportaba como una mujer judía debe hacerlo.
La mujer, como un ministro del interior, debe ser la que se ocupe de todo lo concerniente a lo que pasa en el interior de su hogar, que todo allí marche en orden, y esta escrito qué grande es el pago por esta labor.
Debemos saber que cada acción que hacemos por nuestra familia es considerado un acto de jesed (de bondad) y es recompensada ampliamente por nuestro Creador.
Por otro lado el hogar es el verdadero lugar donde la mujer puede realizar su desarrollo espiritual, es su verdadero campo de acción.

Asi que ¡atención! Si buscamos nuestra verdadera realización como “mujer” fuera de allí, alerta, es muy probable que no la logremos.

Un trabajo fuera del hogar, debe ser lo secundario, lo anexo, y no lo principal y prioritario. Seguro que podemos hacerlo si lo necesitamos o deseamos, pero siempre respetando esta consigna, no debe ser una escapatoria a nuestra verdadera función sino algo que nos dé mas fuerza para cumplir con nuestro verdadero rol.
Pero si tu deseas o debes trabajar recuerda que se te considera a sí misma absolutamente una akeret habait como una mujer que permanece en el hogar ya que sus obligaciones se ven duplicadas.

¿Cómo las llevamos a cabo con éxito y alegría sin que las demandas nos superen?

Debemos estar seguras y confiar en que si Hashem pretende esto de nosotras, si nos encomendó esta tarea, es lógico pensar que nos dotó de los elementos necesarios para poder llevarla a cabo.
Para ello nos creó con ciertas características propias, con una naturaleza distinta a la de los hombres, y a pesar de lo que el feminismo piense, esta naturaleza nunca podrá ser cambiada.

Todas las mañanas en nuestra tefilá (rezo) decimos Baruj Sheazani kirtzonó (Bendito que me hizo como su voluntad) como agradecimiento a nuestras responsabilidades femeninas. Una de las explicaciones es que aquí agradecemos la versatilidad que nos dio para cumplir con éxito nuestro rol.
Una de las características de la mujer es que tiene una concentración superficial, a diferencia del hombre cuya concentración es profunda; ¿Quiere decir esto que somos menos inteligentes?
¿Qué no podemos ser ni científicas ni investigadoras? No es ésa la idea ni mucho menos, y vamos a ejemplificarlo para entenderlo mejor.
A la hora de preparar la cena, con una mano revolvemos una olla, con la otra revisamos las tareas de nuestros hijos, mientras que con el pie movemos el coche de nuestro bebe que llora reclamando atención, sin dejar de supervisar.
Por supuesto, el juego o baños de los otros niños, en tanto planificamos en nuestras mentes nuestras obligaciones para el día siguiente, suena el teléfono, nos llaman del trabajo, y por el inalámbrico o ahora el manos libres podemos resolver algún problema urgente y todo con suma naturalidad y sin perder la calma y la visión de lo que estábamos haciendo; esto es, sin duda, un regalo de Boré Olam (El Creador del Mundo).
Si ponemos a un hombre sólo cinco minutos al frente de esta situación, su grito de socorro no tardará en llegar…
Recordemos que en Mitzraim (Egipto) uno de los trabajos forzados fue justamente invertir los roles, darle al hombre tareas de mujeres. ¡La concentración superficial nos sirve justamente para movernos y desplazarnos con éxito de una actividad a otra sin perder de vista la anterior, cosa tan necesaria para las amas de casa y madres!
Puso en nosotras además una biná ietera, una comprensión especial de las cosas, tenemos lo que llamamos comúnmente el sexto sentido. Además de hacer que nuestros actos se rijan no solo por la fría lógica de la razón y el entendimiento, hizo que todas nuestras actitudes sean movilizadas por el reguesh (el sentimiento), y eso es lo que nos permite captar las necesidades reales de cada uno de los miembros de nuestro entorno, crear un hogar feliz, donde podamos transmitir con amor y alegría a nuestra familia y a toda persona que a ella asista un ambiente cálido donde desarrollar las midot (buenas cualidades) como el jésed (la bondad), la humildad, la avodat Hashem etc.

Todo esto y más nos hace tener un papel muy importante en nuestra familia!

Me despido de todas no sin antes agradecerle al Creador por permitirme ser una muy feliz Akeret Habai orgullosa de la labor que hago y la gran bendición al  dedicar  cada uno de mis días para mi familia sabiendo que Hashem me ha encomendado un mishkan donde reside Su Presencia.
Aún mayor mi felicidad de poderles compartir este mensaje a  todas aquellas mujeres que como yo con esfuerzo y dedicación pero de manera silenciosa tambien son servidoras del Cielo en la tierra!

Celebrando Tu b’Av!

Celebrando Tu b’Av!

מִנְעִי קוֹלֵךְ מִבֶּכִי, וְעֵינַיִךְ, מִדִּמְעָה: כִּי יֵשׁ שָׂכָר לִפְעֻלָּתֵךְ
עוֹד תַּעְדִּי תֻפַּיִךְ, וְיָצָאת בִּמְחוֹל מְשַׂחֲקִים

Min’i kolekh mibbekhi
V’einayikh middim’ah
Ki yesh sakhar lif’ullatekh

Odad taddi tuppayikh
V’yatzat bimkhol m’sakhakim

“Retenga su voz de llorar,
Tus ojos de derramar lágrimas;
Porque hay una recompensa por tu trabajo “Jeremías 31:15

“Tú tomarás otra vez tus tambores y saldrás al ritmo de los bailarines.” Jeremías 31: 3

La Gemará en Massechet Taanit relata las palabras de Raban Shimon Ben Gamliel:

“No hubo días más felices para el pueblo de Israel que el día 15 de Av y Yom Kipur, ya que en estos días las hijas de Israel salen vestidas de blanco y bailan En los viñedos. ¿Qué estaban diciendo? ¡Oh Juventud! Levante sus ojos y vea lo que usted elige. No ponga los ojos en la belleza. Ponga sus ojos en nuestra familia. “Falso es encanto y vano es belleza; Una mujer que teme al Señor, será alabada “.

El día 15 de Av, un día de jfestividad alegre y cotidiana, las mujeres solteras salieron a las viñas, vestidas de blanco, con la intención de encontrar a su bashert. Incluso entonces, antes de la destrucción del segundo Templo, los hombres debían estar enamorados por la buena apariencia y la presentación externa de las mujeres. Las mujeres sin embargo, siendo siempre más prácticas y conectadas con “La Misión Judía”, se reunieron y decidieron vestirse de blanco, el símbolo de la pureza, de la manera más clara y sencilla posible.

Ellas aconsejaron a los hombres que los siguieron a los viñedos, también con la intención de encontrar una esposa, para mirar su ascendencia y antecedentes familiares, centrándose en su capacidad para construir hogares judíos dignos en lugar de en características externas transitorias.

Las prendas blancas nos conectan también a Yom Kipur, el día del Perdón.

Yom Kipur es un día de unión con Hashem. Del mismo modo, una novia y el novio (el resultado de una exitosa Tu B’Av) en su día de la boda, recibir total absolución de todos los pecados anteriores, ya que se embarcan en el viaje del matrimonio y lograr su unidad como pareja; “V’hayu l’basar echad.”

Esta aspiración hacia el achdus (unidad) tanto en Tu B’Av como en Yom Kipur sólo puede lograrse mediante una gran introspección, esfuerzo y trabajo. La ropa blanca usada en estos dos días es un recordatorio de que la introspección necesaria para ambos días de fiesta es un proyecto de por vida.

Como alguien que ha estado felizmente casado por 32 años, B “H, es increíble recordar pensar cómo” en amor “estaba en mi día de la boda. Sin embargo, después de todos estos años de cuidarnos unos a otros y apoyarnos unos a otros y ayudarnos unos a otros a través de lo grueso y delgado, nuestro amor ha crecido mucho más profundamente, que hace que los sentimientos iniciales parezcan tan superficiales. Esta es la verdadera experiencia del amor.

El Mishna de arriba es un poco desconcertante a la luz de las restricciones de muchos días modernos de asientos co-ed en bodas y eventos destinados a fomentar la mezcla entre los solteros con el fin de facilitar la reunión y los noviazgos.

De la misma manera, muchos Rabinos afirman que estamos viviendo definitivamente en la “ikvita d’moshiach”, el tiempo de la llegada inminente de Mashiaj. Se sabe que las almas que viven en este tiempo son grandes y santas.

La lección de la Mishna anterior es clara: debemos trabajar en la creación de intenciones puras y un propósito de relaciones duraderas cumpliendo con la Voluntad de Hashem y acercarnos a la reunión de nuestro bashert.

El matrimonio es el camino más directo hacia la perfección de uno mismo. Que todos seamos bendecidos con la sabiduría y la penetración para afilar en las prioridades adecuadas y las intenciones que conducen al compañero más conveniente.

Por Sherrie B. Miller

Infidelidad Emocional

Infidelidad Emocional

Infidelidad Emocional

El adulterio es uno de los golpes más duros para un matrimonio, así como un doloroso rechazo para la pareja. Pero no tienes que tener intimidad con alguien para ser infiel. La infidelidad emocional es muy – y a veces incluso más – destructiva para tu matrimonio. Parejas a las que atiendo se indignan cuando les digo que podrían estar cometiendo adulterio emocional cuando coquetean con compañeros de trabajo, cuando envían emails graciosos a colegas, o pasan tiempo con miembros del sexo opuesto en reuniones. Pero ellos lo están haciendo, y probablemente tú también. Detener este tipo de relaciones es la cosa más importante que puedes hacer por tu matrimonio. No se trata de adónde te pueden llevar. Se trata de adónde te han llevado actualmente – lejos de tu concentración en tu matrimonio.

¿Cómo Sabes si Estás Siendo Infiel?

Piensa en tus propias relaciones personales:

  • Cuando escuchas una broma graciosa o un chisme interesante, ¿se lo cuentas primero a otros colegas?.
  • Cuando llegas a casa ¿sientes que ya lo has comentado tanto en la oficina que no tienes ganas de contarle la broma nuevamente a tu pareja?.
  • ¿Discutes todos tus problemas de trabajo (o temas relacionados con trabajo voluntario u otras cosas importantes en las que estás involucrado) tan a fondo con tus colegas que cuando regresas a casa ya dijiste todo lo que podías decir?.
  • ¿Sientes que tomaría demasiado tiempo revisar y explicar todo el tema desde el principio con tu pareja?.
  • ¿Sales solo a almorzar o después del trabajo a tomar unos tragos con miembros del sexo opuesto?.
  • ¿Disfrutas de coqueteos inofensivos (según tu definición) con alguien del sexo opuesto en una fiesta?.
  • ¿Crees que entusiasmarse emocionalmente por coquetear con alguien del sexo opuesto ayuda a tu matrimonio?.
  • ¿Piensas que te ayuda a saber qué es lo que necesitas recibir más de tu pareja?.
  • ¿Te dices a ti mismo que la energía que recibes de coquetear le da más vitalidad a tu matrimonio?.
  • ¿Pasas la misma cantidad de tiempo comprando el “regalo correcto” para un colega del sexo opuesto como para tu pareja?.
  • ¿Compartes temas íntimos sobre ti mismo o tu matrimonio con un miembro del sexo opuesto?.

Discutimos nuestros problemas, ventilamos nuestros temas, y arreglamos discusiones con nuestros colegas de negocios. Chateamos con nuestros amigos y vecinos. ¿Qué tiene de malo que un hombre tenga una amistad casual con una mujer cuando alguno de los dos está casado? Ciertamente, no toda amistad lleva a un romance. Sin embargo olvidamos el daño emocional de relacionarnos con alguien externo cuando esa misma energía puede ser utilizada para relacionarnos con nuestra pareja. El matrimonio se trata de relacionarse con un miembro del sexo opuesto con una intimidad que no se siente con ningún otro.

Si estás haciendo cualquiera de estas cosas, estás siendo emocionalmente infiel a tu pareja. Tienes una cantidad de energía limitada. Si la estás gastando con compañeros de trabajo o fuera de casa y luego llegando a casa y sintiéndote demasiado cansado para pasar más tiempo con tu pareja, eso es infidelidad emocional. Estás reubicando efectivamente energía marital vital en las manos de otros. Olvídate de dónde podría llevar. Incluso si tú nunca tocas a otra persona, has utilizado a esa persona para relacionarte, y al hacerlo, te has alejado de tu pareja.

Enfócate en Tu Matrimonio

Cuando hacen la elección de realmente comprometerse el uno con el otro, se enfrentan a un obstáculo gigante: el mundo alrededor no entiende el compromiso. Ellos no saben que ustedes realmente planean vivir el resto de su vida juntos. Y si bien es verdad que no tiene que ser una experiencia dolorosa y miserable, el matrimonio puede ser maravilloso solamente si aprenden a estar presentes en las buenas y en las malas. Cuando sabes que puedes estar en tu peor momento y tu pareja te abrazará y te prometerá amor eterno, entonces, están casados para siempre. Si tan sólo anulamos la necesidad de encontrar este tipo de amor fuera de nuestra relación marital, entonces, pondremos un esfuerzo increíble en la mejor cosa que tenemos: nuestro matrimonio. Y si sientes que te falta esa “conexión” con tu pareja, entonces debes encontrar la forma de crear un nuevo lazo con ella en vez de buscar que un amigo del sexo opuesto satisfaga esa necesidad.

Muchas personas me han dicho que involucrarse con miembros del sexo opuesto no es un problema para ellos porque nunca conducirá al adulterio. Tener un romance está lejos de ser el único problema. Simplemente estarías quitándole de a poco a tu matrimonio cada vez que tienes esa gota de emoción de un momento emocionalmente estimulante con alguien del sexo opuesto. Es peligroso para tu matrimonio, y no solamente porque podría conducir al sexo. Le quita a tu matrimonio de la inmensa energía que necesita para crecer: la energía para coquetear el uno con el otro, de estimularse emocionalmente con puntos de vista diferentes, de compartir la emoción con alguien que quiere saber quién eres. Cuando pones tus energías emocionales en otro lugar, sin darte cuenta, le quitas a tu pareja la oportunidad de proveerte esa misma emoción que estás buscando en otro lugar.

Vuelve a enfocarte en la persona con quien te casaste y en cómo puedes conseguir lo que sea que estés consiguiendo de estás otras relaciones en tu matrimonio. Encuentra relaciones externas con miembros de tu mismo sexo y mantén la “química” entre tú y tu pareja.

Extraído de “Emotional Infidelity: How to Affair-Proof your Marriage and 10 other secrets to a great relationship”, por Gary M. Neuman. Visita su sitio eshttp://www.mgaryneuman.com/ (sitio en inglés)

Creado para “fructificar y multiplicarse”

Creado para “fructificar y multiplicarse”

 

Extraído de “Anatomía del alma” escrito por Por Jaim Kramer Con Abraham Sutton. Traducido al Español por Guillermo Beilinson

Afirma el Talmud (Iebamot 63b), “Mashíaj no vendrá hasta que no hayan nacido todas las almas creadas”. Más adelante afirma, “¡Aquél que no procrea es considerado como si hubiera cometido asesinato!” La razón detrás esta analogía extremadamente dura es que el único propósito de la existencia del hombre es revelar la Divinidad. Dado que cada ser humano es creado a “la imagen de Dios” , se desprende que cada niño que nace aumenta la revelación de la Divinidad en el mundo. Así, aquél que no propaga la especie, de hecho disminuye la revelación de Dios en este mundo. Esto es equivalente al asesinato (ver Tur, Even HaEzer, Priá V’Riviá 1).

Si el no procrear es equivalente al asesinato, ¿cuánto más lo será el aborto? El alma humana, tanto si ya nació como si aún está por nacer, es ciertamente una porción Divina. Como hemos apuntado, el embarazo es el comienzo de la revelación de la Divinidad. Todo intento de abortar un embarazo es un intento de disminuir la Presencia de Dios en este mundo. El aborto sólo se permite en casos en que es necesario para salvaguardar la vida de la madre, pues la vida de ella es en sí misma una revelación de Divinidad. (Si el feto pone de alguna manera en peligro la vida de la madre, sin lugar a dudas se debe poner fin a la vida del niño aún no nacido en favor de la madre quien está viva en este mundo).

Abraham y Sara fueron los primeros en revelar el Reinado de Dios en este mundo. Abraham fue el paradigma de Jesed, que se revela en la Sefirá de Iesod. El nombre SaRa comparte la misma raíz que S’raRá (autoridad, poder); así Sara personifica a Maljut. La confluencia de Iesod y Maljut revela la Divinidad en el mundo. Sin embargo, Abraham y Sara eran estériles. Luego de muchas plegarias (que en sí mismas son una manifestación de Maljut; arriba, Capítulo 44), tuvieron hijos. Ishmael, Itzjak, Iaacov y Esav son todos considerados sus hijos. (Ishmael le nació a Abraham luego de que Sara le diera a su sierva Hagar como esposa. él es considerado así hijo “de ellos” . Iaacov y Esav eran los hijos de Itzjak).

En la Hagadá de Pesaj hablamos de cuatro hijos: el hijo sabio, el hijo malvado, el hijo simple y el hijo que no sabe cómo preguntar. El Rebe Najmán enseña que estos “cuatro hijos” corresponden a todos los hijos de Abraham y de Sara. Itzjak representa el hijo sabio; Esav, el hijo malvado; Iaacov, el hijo simple (ver Génesis 25:27); e Ishmael, el hijo que no sabe cómo preguntar (en ningún lugar de la Biblia se registra a Ishmael hablando). Estos cuatro “hijos” – incluyendo al hijo malvado – son un paralelo de dalet (numéricamente cuatro), la manifestación de Maljut; pues los hijos, sin importar cómo resulten – para bien o para mal – contribuyen de alguna manera a la rectificación de Maljut (ver Likutey Moharán I, 30:6).

Como mencionamos al comienzo de este capítulo, los hijos son a menudo el factor redentor en la vida de sus padres y ancestros. Pero en otras instancias también los hijos pueden requerir una redención – no todos los hijos de los Patriarcas y las Matriarcas fueron perfectos. El Rebe Najmán comenta sobre estos dos tipos opuestos de hijos: “Los buenos hijos son el mejor remedio para sus ancestros” (El Libro del Alef-Bet, Hijos, A:42).

Con respecto a los hijos que se han apartado de la buena senda, dice el Rebe Najmán (Avenea Barzel, p.21 #4), “La persona debe orar para tener muchos hijos, no importa cómo resulten. Finalmente Mashíaj llegará y rectificará al mundo entero, trayéndolo nuevamente el estado espiritual del cual disfrutó el mundo el día de la creación de Adán y Eva” .

¡Shemá Israel! [¡Escucha Israel!] El Señor, nuestro Dios, el Señor es Uno.
Deuteronomio 6:4

El hombre fue creado para “fructificar y multiplicarse” . La razón, como se ha dicho más arriba, es traer constantemente nuevas revelaciones de Divinidad. Pero, ¿por qué debe el hombre ser “tan fructífero?” ¿No bastaría con que cada pareja sólo tuviese dos hijos, para que la población del mundo se mantuviese constante? ¿Por qué toda pareja debe tener más de dos hijos y por qué, aun si los padres deciden tener más de dos hijos, deben tener familias muy numerosas?

Enseña el Talmud (Iebamot 63b), “Todo aquél que no contribuye a poblar el mundo es considerado como si hubiese disminuido la imagen Divina” . Esto se debe a que cada niño nace con su propia mente. él (o ella) trae al mundo su propio intelecto, un intelecto específico que nunca antes ha existido en el mundo. (Esto explica por qué los niños no siempre les hacen caso a sus padres – la mente de cada niño es absolutamente individual). Cada mente, cada nuevo intelecto, es capaz de reconocer a Dios y de reflejar Su grandeza a su manera. El Rebe Najmán enseña así que “el aumento en la tasa de nacimientos revelará más aún el honor del Santo, bendito sea” (Likutey Moharán II, 71:8).

Aquéllos que corren tras una forma de vida materialista tienden a considerar a los hijos sólo como un aumento físico de la familia, además de la carga adicional sobre el presupuesto familiar. En otros hogares los niños no son deseados, pues son un estorbo para el estilo de vida de la pareja. Otras familias sienten que está muy bien tener hijos y luego de “sumar” uno o dos, tienen la bondad de reservar un poco de “tiempo” para sus hijos, freciéndoles algunas horas a la semana – así estén los niños interesados o no en pasar con sus padres esas horas en particular.

Otras familias más inclinadas hacia lo espiritual también tienen necesidades materiales que deben ser cubiertas, pero para ellos los objetivos de la vida son totalmente diferentes, mucho más significativos y duraderos. Sólo es necesario observar una familia orientada hacia lo espiritual para advertir la calidez, el respeto y la cercanía que impregna sus vidas. Esto no quiere decir que sean ángeles, ni tampoco que no haya roces. Sin embargo, en su mayor parte, aquéllos inclinados hacia lo espiritual tienen un punto de vista más amplio con respecto a la vida y se ocupan de proveer a sus familias con amplia generosidad espiritual.

Esto está implícito en el Santo Nombre de Dios asociado con Iesod – ShaDai – que combina las dos palabras “ieSH Dai – ¡Hay suficiente!”. En última instancia, aquéllos que viven una vida espiritual encuentran los recursos necesarios para mantener sus extensas familias. Son estas familias las que aumentan el honor y la gloria de Dios.

Es algo maravilloso que cada persona llegue a reconocer a Dios a partir de su propia e individual perspectiva. Sin embargo, cuando se comprende que todos están sirviendo a Un Solo Dios, se encuentra entonces otro concepto, mucho más bello aún.

Enseña al Rebe Najmán:
Cada persona comprende la vida de una manera diferente de la de sus pares. No hay dos personas que sean iguales. Es por esto que el Santo, bendito sea, siente placer cuando, de entre la variedad de opiniones existentes respecto a un tema halájico específico, una de ellas es aceptada por la mayoría. Cuando la mayoría está de acuerdo con una idea, esto es algo muy precioso a los ojos del Santo, bendito sea (Likutey Moharán II, 2:6).

No hay dos personas que sean iguales; y nunca han existido en la historia de la humanidad dos personas que fuesen iguales en todos los detalles – ni nunca las habrá. La gente puede ser parecida, pero nunca es exactamente igual. Así, cada persona tiene su propia comprensión de Dios – cada una Lo ve a partir de una perspectiva diferente. Cuando recitamos el Shemá, la afirmación de fe, estamos reconociendo, cada uno a partir de sus diferentes perspectivas, la verdad universal de que Dios es Uno.

Este concepto es tremendamente significativo. Aunque cada persona posee un punto de vista diferente, todas pueden estar de acuerdo en “Una” cosa. Este es un estado perfecto de paz, de “pluralismo basado en la más exaltada Unidad” , que permite que la gente supere sus diferencias y alcance la paz verdadera.

El Rabí Natán escribe que éste es el verdadero significado subyacente a la mitzvá de tener la mayor cantidad de hijos posible. Traer cada vez más seres humanos al mundo, cada uno con su propia mente, cada uno con una diferente perspectiva de Dios, pero así y todo, cada uno sirviendo al Dios Unico de la mejor forma posible, es algo que refleja la Gloria de Dios de la manera más poderosa. ¡Cuán hermoso será, cuando llegue Mashíaj, ver tanta gente diferente con un objetivo común! En ese momento reinará la verdadera paz (Likutey Halajot ).

La plegaria del perdón

La plegaria del perdón

Para ayudarnos a deshacernos de nuestro bagaje tóxico, nuestros Sabios, con su profundo entendimiento de la naturaleza humana, instituyeron una plegaria especial del perdón que debemos decir cada noche antes de dormir.

Perdonar a quien nos hirió puede ser difícil. Cuando sentimos que nos han lastimado es natural desear que el perpetrador sea castigado o, al menos, que se disculpe y reconozca lo que hizo mal. Cuando no recibimos ninguna disculpa solemos guardar rencor y al final, somos nosotros los que terminamos sufriendo.

Puedes encontrar la plegaria especial del perdón en el Sidur y dice así:

“Perdono a todo quien me haya irritado, antagonizado o que haya pecado contra mí, ya sea en relación a mi cuerpo, mi dinero, mi honor o en relación a cualquier otra cosa mía, tanto si fue accidentalmente como si fue de forma intencional, tanto si fue conscientemente como si fue de forma inconsciente, tanto si fue de forma verbal como si fue por medio de la acción, ya sea en esta encarnación o en otra, y que nadie sea castigado por mi causa…”

Perdón no significa que condenamos lo que nos hicieron ni que nos reconciliamos necesariamente con la persona que nos hirió. En algunas ocasiones eso no sería lo mejor para nosotros. Perdonar significa que dejamos de estar atrapados en nuestras emociones negativas y en el deseo de que quien quiera que nos haya herido sea castigado.
Es mucho más fácil decirlo que hacerlo.

Aquí hay cinco poderosas estrategias que pueden ayudarnos a perdonar con mayor facilidad:

Es bueno para nuestra salud

Perdonar a los demás tiene grandes ventajas para la salud. El Stanford Forgiveness Project (Proyecto del Perdón de Stanford) condujo en el año 2001 un estudio en gran escala sobre los efectos de perdonar en una serie de variables, y encontraron que perdonar reduce significativamente el nivel de estrés, los sentimientos de enojo y de aflicción, y aumenta el nivel de optimismo.

Encontrar significado

Uno de los fundamentos básicos del judaísmo es que todo tiene una razón. A menudo, las lecciones más valiosas de la vida vienen con un elevado costo. A pesar de que nosotros nunca elegiríamos ser heridos, con frecuencia aprendemos —más que con cualquier otra cosa— sobre nuestra resistencia, nuestras fortalezas y lo que realmente nos importa específicamente gracias a esos eventos que son realmente duros. Apreciar lo que ganamos en términos de crecimiento, puede facilitarnos la tarea de abandonar la negatividad que nos condujo a donde estamos ahora en nuestra vida.

Juicio

Debes darte cuenta que cuando nos sentimos agraviados, tiene mucho que ver con la forma en que percibimos las acciones y los motivos de la otra persona. Nuestros Sabios nos enseñan que no deberíamos juzgar a una persona hasta que hayamos caminado en sus zapatos, en parte debido a la dificultad de juzgar acertadamente. Debemos preguntarnos si nuestra lectura de la situación es completamente precisa. Quizás las cosas no son exactamente como las imaginamos e, incluso si lo fueran, ¿podemos entender por completo todo lo que provocó que esa persona se comportara como lo hizo? ¿Tenemos a la vista todas las piezas que formaron el rompecabezas en ese momento? Cuando consideramos que existen otras posibilidades y nos damos cuenta de nuestras limitaciones, por lo general nuestra posición pierde fuerza y se nos hace más fácil perdonar.

La regla de oro

Todos se equivocan, y eso nos incluye a nosotros. Y tal como nos gustaría que los demás nos perdonaran por nuestras ofensas, nosotros también deberíamos estar dispuestos a perdonar a los demás. No podemos controlar el comportamiento de las otras personas, sólo el nuestro, y no podemos hacer que alguien admita algo que no quiere admitir. Sin embargo, sí podemos elegir comportarnos de forma más elevada y estar dispuestos a perdonar incluso si no recibimos una disculpa.

Perdónate a ti mismo

La forma en que nos relacionamos con los demás y la forma en que nos relacionamos con nosotros mismos son, a menudo, dos lados de una misma moneda. En ocasiones, la persona más difícil de perdonar es la que vemos en el espejo. Ya sea por oportunidades perdidas, errores cometidos o imperfecciones que creemos que tenemos, a veces guardamos rencor en contra de nosotros mismos. Como resultado, puede que suframos sentimientos de baja autoestima y que alberguemos otras emociones negativas. Cuando estamos más dispuestos a perdonarnos a nosotros mismos, eso puede ayudarnos a abrir las puertas para perdonar a los demás con mayor facilidad.

La Torá declara que deberíamos amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos, lo cual implica que nuestra capacidad para amar a los demás está basada en nuestra capacidad para amarnos a nosotros mismos. Perdonarnos es un buen lugar para comenzar.

Hay una fantástica historia sobre Rav Israel Salanter, el fundador del movimiento de musar, que destaca el valor del perdón:

En una ocasión, Rav Salanter estaba viajando en un tren con un joven que no lo reconoció y que fue increíblemente grosero y ofensivo. Cuando llegaron a su destino, el joven vio la inmensa fiesta de bienvenida que habían organizado para recibir a su compañero de viaje, Rav Israel Salanter. Cuando se enteró a quién había insultado, el joven se horrorizó.

Acto seguido, el joven averiguó dónde se estaba hospedando Rav Salanter y fue a pedirle perdón. Rav Salanter lo recibió con calidez y le preguntó el motivo de su viaje. El joven respondió que había viajado para ser probado como shojet (matarife ritual). Rav Salanter lo envió donde un pariente suyo, que era un prominente rabino en la ciudad, para que le tomara un examen. La experticia del joven demostró ser insuficiente, por lo que Rav Salanter contrató, a sus expensas, a un shojet experto para que le enseñara al joven hasta que éste pudiera recibir la certificación que deseaba.

Sus alumnos le preguntaron a Rav Salanter por qué había ido tan lejos para ayudar a este joven a quien apenas conocía, a lo que él contestó que cuando estaba viajando con él, el joven lo había insultado y, a pesar de que había perdonado al hombre de inmediato, le preocupaba que quizás su perdón hubiera sido incompleto y que guardara algún resentimiento. Para contrarrestar todo resentimiento, hizo un gran esfuerzo de bondad hacia ese joven para erradicar todo mal que haya podido sentir hacia él.
Si Rav Salanter estuvo dispuesto a pagar tanto es porque debe haber considerado que el costo de guardar un resentimiento era aún mayor.

Decir la plegaria del perdón nos permite dejar de lado la negatividad al final de cada día e irnos a dormir con la mente y el corazón limpios. Trata de recitarla cada noche; te asombrarás de la diferencia que hace.

por Rav Benjamín Rapaport

Locura y la Infidelidad

Locura y la Infidelidad

“Nuestros sabios enseñan, los adúlteros no cometen adulterio a menos que un espíritu de necedad (רוּחַ שְׁטוּת , ruaj shtut) entra en ellos.
La palabra “locura” (שְׁטוּת , shtut) y “desvía” (תִּשְׂטֶה , tisté) tienen la misma raíz (שטה )].

Desde el punto de vista gramatical, el significado de la raíz שטה es “apartarse del camino”, en la cual la sin con el punto en la izquierda (שׂ ) es intercambiada con la letra samej (ס ), como encontramos muchas veces en varias palabras. Pero, antes de esta interpretación literal, Rashi trae la interpretación de los sabios, que la palabra “esposa infiel” (שׂוֹטָה , sotá), se escribe con una sin con el punto a la izquierda (שׂ ) es de la misma raíz que la palabra aramea “necedad” (שׁטוּת , shtut) , se escribe con shin con el punto a la derecha שׁ.

La locura del pecado

¿Qué “espíritu de locura” es aquel que resulta en adulterio? Podemos decir que la locura de un adúltero es hacer caso omiso de los resultados de sus acciones. Los adúlteros viven en un mundo imaginario, en la creencia de que pueden llevar una doble vida y disfrutar de todos los mundos, pero en realidad están destruyendo su propia vida y la vida de los demás con sus propias manos. [A pesar de la locura aquí aparece en el contexto de una esposa infiel, Rashi cita el versículo que se refiere a un hombre, “Un adúltero de una mujer carece de corazón (es decir, carece de inteligencia)].”

Del mismo modo, se nos enseña que la mujer descarriada trae una Minjá (ofrenda vegetal) de cebada, aunque casi todas las otras ofertas son de trigo, ya que, “Ella cometió un acto animal, por lo tanto, su oferta es del forraje para los animales.” Un animal actúa por instinto, y de manera similar, un pecador permite que sus impulsos controlen y guíen sus acciones.

En verdad, “el espíritu de locura” no es meramente el pecado de adulterio. El Talmud dice “Nadie comete un pecado a menos que un espíritu de locura entre en él” (y esta afirmación se deriva del verso que estamos discutiendo). ¡Todo pecado en el mundo es el resultado de un espíritu de locura! Pero ¿por qué? ¿Es realmente cierto que todo judío que profana el Shabat, por ejemplo, lo hace a causa de un espíritu de locura? Se podría afirmar que es totalmente consciente de lo que está haciendo, pero sin embargo decide fumar en Shabat, Hashem no lo quiera. ¿Dónde está la locura aquí?

Para entender esto, hay que entender la naturaleza de la verdadera sabiduría judía (como se explica en este contexto en el Tania). La sabiduría judía es tal que reconoce el vínculo esencial del judío con el Todopoderoso, a tal punto que cualquier pecado, por ser contradictorio con el deseo de Hashem, desconecta este vínculo. Si un individuo fuera totalmente consciente de la importancia de su pecado, nunca habría pecado – no sólo por el castigo que le espera (el miedo al castigo), sino debido al potencial esencial del pecado de separar el alma de su verdadera fuente de vitalidad, del Di-s vivo. ¡Cuando un judío siente que un pecado en particular contradice por completo su esencia judía, su alma se despertará y se negará a hacer el acto, incluso si tiene que pagar el precio del auto sacrificio!

Pero, lo que sucede realmente cuando una persona peca es que se engaña a sí mismo, pensando que este “pequeño” pecado que ha salido al paso de momento no contradice su esencia judía. Un judío que lamentablemente profana el Shabat en público, puede seguir afirmando “soy un judío y hay cosas que me niego a hacer, pero la profanación del Shabat no me convierte en un no-Judío. No es tan malo.” ¡Esta es justamente la locura! Porque a pesar de que sin duda siempre seguirá siendo judío, esa es la razón exacta por la que todo pecado, incluso un pecado que se considera mucho más indulgente que profanar el Shabat, es “escupir en la cara” de su Padre en el Cielo (como un niño que molesta a sus padres hace un gran error, a pesar de que no esté en condiciones de comprender el significado de sus acciones). En resumen, todo pecado es el resultado de una “locura temporal”. Esto es una locura que una persona acarrea sobre sí mismo a través de su propia libre elección errónea.

Desviarse de respetar el pudor

Volvamos a la interpretación literal de Rashi, “’Cuando ella se desvía’- del camino de la modestia”. Esta interpretación pone un énfasis diferente en la naturaleza del pecado. Esto no es un espíritu de necedad que ignora la sabiduría, sino apartarse de la costumbre correcta aceptada. se aparta de su camino.” (Rashi). Las cuatro matriarcas del pueblo judío son un modelo y un símbolo de las “maneras modestas” y por lo tanto gozan del agradable aroma del incienso, el aroma de la pureza y la modestia – pero la sotá ha desviado de este camino. Es importante señalar aquí que la sotá no se llama así porque realizó un acto confirmado de adulterio, sino sólo debido a una sospecha no probada de que se ha comportado de manera inapropiada y entró en una situación prohibida (por estar a solas con otro hombre en privado, tal como se detalla en la halajá).

También en este caso, una inteligencia superficial puede dejar de apreciar las “formas de modestia” requeridas por la tradición judía, como la ropa modesta y separar los sexos (cuando sea necesario). Una mujer puede protestar contra estas limitaciones, verlos como una carga innecesaria, pero la verdadera perspectiva femenina (“gran entendimiento se le dio a la mujer”) da cuenta de que los caminos de la modestia que heredamos de nuestras santas matriarcas ofrecen sumo respeto a las niñas judías. Esta visión reconoce la preferencia de algo modesto sobre algo expuesto, y sabe que una mujer tiene un “secreto escondido” tan delicado y privado que si no está protegido como debe ser, entonces es dañado y deshonrado.

La batalla contra la promiscuidad

En el hebreo moderno, la raíz de la palabra “desviada” (סטה ) también se refiere a una perversión sexual. Aquí también debemos hacer frente a la percepción errónea del “intelecto superficial”: en una palabra moderna, la gente piensa de sí mismos como personas inteligentes que no están confinados por las antiguas percepciones primitivas y en nombre de “iluminismo intelectual” están a favor de la promiscuidad al extremo, en nombre del “principio sagrado de la igualdad.”

Sin embargo, la verdadera sabiduría judía justifica la antigua percepción que distingue entre la vida familiar y la confusa promiscuidad irrestricta. Una vez más, con el fin de alcanzar esta verdadera sabiduría, debemos entender que su raíz es inherente en una comprensión mucho más profunda que se encuentra por encima del conocimiento humano normal. Esta es la sabiduría que fue revela en su totalidad en la Torá y sus mitzvot, y se puede decir cuál es el camino correcto de la vida y lo que se considera apartarse del camino. Alguien que está conectado con la sabiduría de la Torá no se confunde, sabe que la promiscuidad moderna es una desviación del camino recto y que incluso mentes brillantes pueden defender un principio que no es otro que la locura.

Esto es lo que dijo el más sabio de los hombres: “Hay una ventaja de la sabiduría sobre la necedad, como la ventaja de la luz que viene de las tinieblas.” El Zohar aclara que el significado aquí no es la estupidez normal (¿qué sabiduría hay en afirmar que la sabiduría es preferible a la estupidez?) sino más bien la sabiduría profunda, a pesar de que tiene un montón de inteligencia, puede ser tonta si no proviene de la profunda sabiduría interior.

A veces puede ser suficiente con una trayectoria de seriedad total. Pero, en nuestra generación, en particular, la generación de la redención, debemos utilizar el método de “la locura sagrada”. De esta manera podemos exponer nuestros poderes judíos más esenciales, la esencia de nuestra fe. Esta es la forma en que podemos combatir verdaderamente a todos los espíritus de locura y cualquier tendencia a “desviarse” y alcanzar la verdadera armonía matrimonial en cada hogar judío y en todo el pueblo judío.

Agradecimiento a Dimensiones.org