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Celebrando el Upsherin

Celebrando el Upsherin

Dedico este articulo  por el próximo upshern de David Meir bat Miryam, que sea Hashem bendiciendolo y llevandolo cada día en el hermoso camino de la Torah!

Los judíos ortodoxos esperamos hasta el tercer cumpleaños del niño antes de darle su primer corte de pelo. Esto se llama “Upsherin”  o “chalakah” en hebreo.
Upsherin es una palabra en Idish que significa “cortar”. La costumbre es mencionada por primera vez en “Sha’ar Hakavanot” por el Rabino Jaim Vital, el estudiante del gran cabalista del siglo 16, el Arizal.

El tercer cumpleaños es una etapa importante en la vida de un niño judío. Es entonces que comienza oficialmente su educación de Torá, y comienza a usar kipá y tzitzit.

De acuerdo a las etapas de desarrollo, los tres años son un momento clave de transición. Hasta ahora, el niño era un bebé –manta, mamadera, pañales. Ahora él esta listo para avanzar en el mundo de los amigos, la escuela, etc. Cortar su pelo en este momento produce una impresión emocional fuerte en el niño. Él sabe que esta avanzando a una nueva etapa de madurez, y esto lo ayuda a estar a la altura de su nuevo rol.

Curiosamente, la palabra hebrea para corte de pelo, “sapar”, también significa frontera. El corte de pelo establece una nueva norma de comportamiento; lo que era correcto para un bebé, esta ahora fuera de los límites aceptables.

La idea de tres años como la etapa de transición se deriva de la mitzvá de orlá. La Torá dice que si se planta un árbol, todas las frutas que crecen durante los primeros tres años son “orlá” –- fuera de los limites (Levítico 19:23). Así como el fruto de orlá esta fuera de los límites por tres años, así también dejamos el pelo del niño solo durante los tres primeros años.

Que nos dice la Torah:

וְכִי-תָבֹאוּ אֶל-הָאָרֶץ, וּנְטַעְתֶּם כָּל-עֵץ מַאֲכָל – וַעֲרַלְתֶּם עָרְלָתוֹ, אֶת-פִּרְיוֹ; שָׁלֹשׁ שָׁנִים, יִהְיֶה לָכֶם עֲרֵלִים – לֹא יֵאָכֵל. וּבַשָּׁנָה, הָרְבִיעִת, יִהְיֶה, כָּל-פִּרְיוֹ – קֹדֶשׁ הִלּוּלִים, לַיהוָה. וּבַשָּׁנָה הַחֲמִישִׁת, תֹּאכְלוּ אֶת-פִּרְיוֹ, לְהוֹסִיף לָכֶם, תְּבוּאָתוֹ: אֲנִי, יְהוָה אֱלֹהֵיכֶם.
Cuando entre en la tierra y plante cualquier árbol para comer, considerará su fruto como prohibido. Tres años te será prohibido, no ser comido. En el cuarto año, todo su fruto se reservará para el júbilo ante el Señor; y solo en el quinto año puedes usar su fruto, para que aumente tu rendimiento: Yo el Señor soy tu Di-s.
Levítico 19: 23-25
בָּרוּךְ הַגֶּבֶר, אֲשֶׁר יִבְטַח בַּ יְיָ ; וְהָיָה יְיָ , מִבְטַחוֹ. וְהָיָה כְּעֵץ שָׁתוּל עַל-מַיִם, וְעַל-יוּבַל יְשַׁלַּח שָׁרָשָׁיו, וְלֹא ירא
יִרְאֶה) כִּי-יָבֹא חֹם, וְהָיָה עָלֵהוּ רַעֲנָן; וּבִשְׁנַת בַּצֹּרֶת לֹא יִדְאָג, וְלֹא יָמִישׁ מֵעֲשׂוֹת פֶּרִי )
Bendecido sea el varon que confía en Di-s, y cuya esperanza es Di-s. Porque será como un árbol plantado por las aguas, que extiende sus raíces por el río, y no verá cuando llegue el calor, sino que sus hojas serán verdes; y no estará ansiosa en el año de sequía, ni dejará de dar fruto.

Jeremías 17: 7-8

Por lo tanto, al igual que orlá, dejamos el cabello del niño sólo durante los tres primeros años.

Un árbol necesita los cuatro elementos básicos para sobrevivir -– suelo, agua, aire y fuego (sol). En un sentido figurado, los seres humanos también requieren los mismos elementos básicos.

El suelo es donde un árbol tiene que estar firmemente enraizado. Los humanos también requieren una sólida base de operaciones, donde los valores y la moral son absorbidos, y que provee un ambiente compasivo de crecimiento. Hoy, por desgracia, muchos árboles están en peligro de ser destruidos por las fuerzas de los medios, el materialismo, y la sobrecarga de información. Necesitamos un “filtro”, un refugio seguro al cual regresar y refrescarnos. El hogar es el “suelo” donde podemos ser nosotros mismos, cometer nuestros errores y todavía ser aceptados, amados y nutridos.

El Talmud (Avot 3:22) habla de una persona cuyas raíces son numerosas: “Incluso si todos los vientos del mundo vinieran y soplaran contra él, no podrían moverlo de su lugar”.

El agua es fundamental también. Sin ella, el árbol se marchitara y morirá. La Torá es comparada al agua, como Moisés dice: “Que mi enseñanza caiga como la gota de lluvia” (Deuteronomio 32:2). Ambas la lluvia y la Torá descienden de los cielos y proporcionan alivio a la sed, dándole ánimo y vitalidad al espíritu humano.

El aire contiene oxigeno que un árbol necesita para respirar, y dióxido de carbono para la fotosíntesis. En un ambiente de desequilibrio, el árbol se sofocaría y moriría. La Torá dice que “Di-s insuflo un hálito de vida en su nariz” (Génesis 2:7). La palabra hebrea para “hálito” -– neshima – es la misma que la palabra para “alma” –- neshama. Nuestra fuerza de vida espiritual viene, metafóricamente, a modo de aire y respiración.

Un árbol necesita fuego (luz solar) para sobrevivir. Los seres humanos también necesitamos fuego, simbolizado por el calor de la comunidad. Las personas absorben la energía de los compañeros, amigos, familiares, vecinos y asociados – y canalizan eso en identidad y acciones. Las observancias judías esenciales están basadas en la comunidad, incluyendo las celebraciones que hay desde el nacimiento hasta la muerte. Si no nos aferramos a una comunidad fuerte, corremos el riesgo de ser lanzados al pálido y sombrío anonimato de la vida urbana.

En otras palabras, una persona es como un árbol.

El termino “orlá” aparece en tres diferentes referencias en la Torá, respecto a 1) frutas, 2) Brit Milá, y 3) la búsqueda de la verdad. Pero, ¿qué significa literalmente la palabra “orlá”?

1. Frutas:
En Levítico 19:23, es que frutos que crecen durante los primeros tres años se clasifican como “orlá” y no se comen. Najmánides explica que mientras el árbol esta todavía inmaduro, hay un exceso de acumulación de fluidos en los frutos que pueden resultar perjudiciales si se comen. Orlá, tal como lo define Najmánides, significa “bloqueado”.

2. Brit Milá:
Quizás la más famosa referencia a la “orlá”, es el prepucio removido durante la circuncisión (Génesis 17:11). Los comentaristas explican que esta orlá también se refiere al bloqueo –- en este caso, un bloqueo espiritual. Un niño judío no recibe la plenitud de su alma hasta que la circuncisión se realiza, y por esta razón la Torá da como consecuencia de la ausencia de Brit Milá en cualquier judío de sexo masculino el ser “cortado espiritualmente” de su pueblo (Génesis 17:14).

(Dado que esta referencia se aplica solo a los varones, el corte del tercer cumpleaños se hace solamente a los varones. Pero, en un nivel conceptual, se aplica también a las niñas –- ya que las mujeres también recitan la línea de bendición después de las comidas refiriéndose al “Brit que tú, Di-s sellaste en nuestros cuerpos”).
Ver acalaraciones parte final del texto.

3. La busqueda de la verdad:
Referencia a la “orlá” es cuando Di-s le dice al pueblo judío de “eliminar la orlá de sus corazones” (Deuteronomio 10:16). Aquí la referencia es simbólica; el Todopoderoso nos esta exhortando a seguir la verdad. Esto requiere eliminar lo que previene a uno de ver la verdad –- “las barreras del corazón”.

Por lo tanto es apropiado que el día del “upshern” del niño (cuando él deja simbólicamente la categoría de “orlá” con respecto a su pelo) es también el día en que tradicionalmente comienza su educación de Torá. Dado que el estudio de Torá es el principal modo de desconectar el bloqueo espiritual, y de remover las barreras que impiden a uno ver la verdad.
Como es despojado de su pelo, el niño siente que él esta entrando en una nueva etapa, porque este es el día para eliminar sus barreras.

Algunas ideas para celebrarlo!

1. Reune algunos amigos y familiares.  El tercer cumpleaños de un niño judío es un evento especial lleno de significado y actividad. Es costumbre que los amigos y familiares tomen parte en el corte. El primer corte se realiza en la parte frontal de la cabeza, en el punto donde el niño tendrá que poner mas adelante sus tefilin al pasar a ser Bar Mitzvá. Puedes ofrecer comida ligera como pasabocas, comprar un pastel y algunas bebidas.

2. Después del primer tijeretazo, la gente le da al niño una bendición para el éxito en Torá. También es una buena idea llevar al niño a que reciba bendiciones de los grandes rabinos. Algunos también tienen una costumbre de pesar el pelo del niño, y luego dar un valor equivalente en oro o plata a la caridad –- en el merito que el niño tenga éxito en la Torá. Si el cabello es lo suficientemente largo se puede donar a fundaciones de cancer.
En el primer corte de pelo a menudo se estila dejarle al niño “peyot” – los mechones del costado. Esta es una glorificación del mandamiento de no rapar de cerca el cabello en los costados de la cabeza (ver Levítico 19:27). Las “Peyot” pueden ser tan largas o cortas como desees, siempre que no estén totalmente eliminadas. Los adultos pueden cumplir con esta mitzvá usando patillas hasta la mitad de la oreja.

3.Puedes decir estas bendiciones:

בָּרוּךְ אַתָּה יְיָ אֱלֹהֵֽינוּ מֶֽלֶךְ הָעוֹלָם שֶׁהֶחֱיָֽנוּ וְקִיְּמָֽנוּ וְהִגִּיעָֽנוּ לַזְּמַן הַזֶּה
Barukh Atah Adonay Eloheynu melekh ha’olam shehekheyanu vekiyemanu vehigi’anu lazeman hazeh.
Bendito seas, Adonay, nuestro Dios, soberano de todos los mundos, quien nos ha mantenido con vida, nos ha sostenido y nos ha permitido alcanzar esta feliz ocasión.
בָּרוּךְ אַתָּה יְיָ אֱלֹהֵֽינוּ מֶֽלֶךְ הָעוֹלָם אֲשֶׁר קִדְּשָֽׁנוּ בְּמִצְוֹתָיו וְצִוָּֽנוּ לַעֲסוֹק בְּדִבְרֵי תוֹרָה
Barukh Atah Adonay Eloheynu melekh ha’olam asher kideshanu bemitzvotav vetzivanu la’asok bedivrey torah.
Bendito seas, Adonay nuestro Dios, soberano de todos los mundos, que nos hace santos a través de tus mandamientos y nos ordena que nos ocupemos en el estudio de la Torá.
Puedes hacer una bendición personal por tu hijo o hacer la que a continuación te presento:
 
Que vivas para ver tu mundo cumplido,
Que tu destino sea para los mundos por venir.
Y que confíes en las generaciones pasadas y aún por venir.
Que tu corazón se llene de intuición.
Y tus palabras estén llenas de perspicacia.
Que las canciones de alabanza estén siempre sobre tu lengua
Y tu visión estará en un camino recto delante de ti.
Que tus ojos brillen con la luz de las palabras santas.
Y tu rostro refleja el brillo de los cielos.
Que tus labios alguna vez hablen sabiduría.
Y tu cumplimiento sea en justicia.
Incluso como siempre anhelas escuchar las palabras del Santo Antiguo del Antiguo.
– Bendición de los padres de Berahot 17a

3. El día de upsherin incluye también el aprendizaje del Alef-Bet con el niño. Una hermosa manera de hacer esto es obteniendo cartas recubiertas de plástico con el Alef-Bet, y poniendo un poco de miel en cada letra o creando dulces de miel con las figuras. Luego que el niño lama la miel mientras dice cada letra. Esto es porque la Torá debe ser “dulce en su lengua”.

4. También enseñamos a los niños el versículo: “La Torá nos fue comandada a través de Moisés, una herencia para todo el pueblo judío” “Torah tziva Lanu Moshe” (Deuteronomio 33:4).
Estas son las primeras palabras que un niño judío debe ser enseñado a decir, ya que esto comunica como cada judío tiene una relación única y personal con la Torá.

Aclaraciones:
Esta celebración es básicamente para los varones ya que en ella reciben su kippah y los tzitzit según la tradición ortodoxa judía.
Si tienes una niña pudieras festejarle este acontecimiento aunque no es constumbre, pero como vimos anteriormente conceptualmente es valido, puedes obsequiarle algo significativo que tenga que ver con el estudio formal sobre la Torah y hacer una pequeña celebración tambien.

Leyes del Yijud # 4

Leyes del Yijud # 4

Shomrim (Cuidadores)

Shomer (cuidador)

Es permitido tener Yijud, entre un hombre y una mujer, con la condición de que haya un cuidador que esté vigilando la situación (aunque entre y salga del cuarto) entre él y ella, inclusive la mujer puede tener Yijud con un no judío, si hay un cuidador. Estos cuidadores, tienen que venir considerándose y sabiendo que se son cuidadores, y no basta con que sólo estén ahí presentes.

Existen varios tipos de cuidadores, que son:

Niños 

El motivo de que el niño puede salvar la situación de Yijud, es por cuanto de que un niño entiende lo que es tener relaciones, pero nunca lo llegaría hacer a esa edad; por lo tanto, el niño delataría lo que pasaría entre el hombre y la mujer, y por lo tanto, ellos tienen miedo de hacer algo prohibido.

Es permitido tener Yijud con una mujer, si ahí se encuentra un niño desde 5 a 12 años, o una niña de 5 a 9 años, y hay quien dice que la mujer hasta los 12 años puede ser cuidadora.

Inclusive que ya mencionamos que para los Sefaradím es necesario que haya 3 mujeres y 3 hombres para que no haya prohibición de Yijud; en el caso del niño, va a ser permitido inclusive para los Sefaradím.

Todo lo que mencionamos, es aplicable solamente en el día; pero de noche, si es un horario que los niños ya se van a acostar normalmente, solamente es permitido tener Yijud con 2 cuidadores niños, ya sean 2 niños, 2 niñas o 1 niño y 1 niña de las edades que mencionamos.

Inclusive si los niños se encuentran en otro cuarto (con las puertas abiertas) del que se encuentran el hombre y la mujer, también se consideran como cuidadores.

Parientes en el lugar del Yijud

Es permitido tener Yijud con una mujer en la noche, con la condición, de que se encuentre ahí, una mujer que sea permitido tener Yijud, y utilizarla como cuidadora; por ejemplo, estar con: La hija (de él) y otra mujer. – La madre (de él) y otra mujer. – La hermana (de él) y otra mujer. – La nieta (de él) y otra mujer. – La abuela (de él) y otra mujer. – La esposa (de él) y otra mujer.

Ya que estas parientas se encuentran ahí, las llamamos que son las cuidadoras; aunque hay quien discute, y sólo permite cuando la esposa se encuentra ahí, y no todas las parientas que escribimos.

Igualmente podemos utilizar a los parientes de la mujer para que sean cuidadores en el día; (por ejemplo, es permitido que un hombre tenga Yijud con otra mujer, siempre y cuando se encuentre ahí el papá de la esposa); y los casos son:- El papá (de la esposa) y otra mujer. – El abuelo (de la esposa) y otra mujer. – El hijo (de la esposa) y otra mujer. – El hermano (de la esposa) y otra mujer.

Es permitido tener Yijud con dos mujeres específicamente las que vamos a mencionar, ya que normalmente tienen un tipo de odio entre ellas, y no hay sospecha de que una deje a la otra a pecar con la otra mujer, y estas son:

Cualquier mujer y la suegra de ella,(si el hombre mantiene a las dos, es prohibido). – Cualquier mujer y su ahijada de él (hija que tuvo con otra mujer).- Con cualquier mujer y cuñada de ella. – Con 2 cuñadas (esposas de los hermanos del hombre). Todo esto puede aplicarse también para altas horas de la noche o en lugares donde no pasa mucho la gente, aunque hay quien discute, y hay que cuidarse de cumplir la opinión estricta y tener 2 cuidadores.

Parientes dentro de la ciudad

Es permitido tener Yijud con dos mujeres, si es que el esposo de una de ellas, se encuentra dentro de la ciudad. Si las dos mujeres son muy amigas, y no están sus esposos ahí, no se debe tener Yijud con ellas.

Vecinos

Referente al cuidador, no es necesario que esté todo el tiempo precisamente en el lugar del Yijud, pero si es necesario que entre y salga de repente, y no sólo en horarios fijos. Esto es para demostrar que sí existe alguien vigilando y que tiene la opción de entrar a la hora que sea.

Por lo tanto, es permitido que un hombre tenga Yijud en su casa con una mujer, pidiéndole al vecino o a cualquier otra persona, que entre de vez en cuando. Y es necesario que tenga la llave el vecino o que esté abierta la puerta, si no es así, no va a poder entrar el vecino. Sólo en situaciones de necesidad es permitido apoyarse en esto.

Si se trata en la noche, es necesario pedirles a dos vecinos que vengan de vez en cuando a visitarlo, ya que sospechamos a que uno de los dos se duerma.

Existen horarios en la noche, que basta con un solo cuidador: – Si es un horario que la gente todavía no se va a dormir, aunque sea noche, basta con un cuidador; ya que depende de la cantidad de gente que pase por el lugar del Yijud. – Lugares concurridos, y asistidos por las personas, basta con un solo cuidador. – Lugares que hay servicios públicos, se consideran como lugares concurridos, ya que en cualquier momento puede llegar alguien. Hoy en día, la mayoría de lugares en la calle, se consideran como lugares concurridos.

Leyes del Yijud # 3

Leyes del Yijud # 3

Maneras permitidas 

Existen varias maneras para poder tener Yijud entre un hombre y una mujer extraña, o viceversa. Vamos a mencionar una por una, con sus debidos detalles:

1. Si se encuentra su esposa con él (Ishtó Imó)

Si el hombre está acompañado por su esposa, él puede estar con otra mujer; ya que la esposa cuida al esposo a que no peque con la otra mujer.

Es permitido que tengan Yijud un hombre y una mujer, si es que la esposa del él se encuentra dentro de la casa, o inclusive si la mujer salió de la casa, pero que no haya salido de esa ciudad; aunque hay quien prohibe y sostiene que debe de estar la mujer junto al esposo o dentro de la casa, y no basta con que se encuentre dentro de la ciudad, (ya que no existe la ley de “Ishtó Bair”: la esposa se encuentra dentro de la ciudad). Aunque hay quien permite tener Yijud con otra mujer, con la condición de que sea en casa de él y que la esposa se encuentre dentro de la ciudad, que tenga llave y que pueda llegar en cualquier momento; aunque no es bueno apoyarse en esto, (esto puede pasar si el hombre esta en su casa sólo con la sirvienta y la mujer salió de la casa; pero ella se encuentra dentro de la ciudad).

Una mujer no puede encerrarse con un no judío, inclusive si se encuentra ahí la esposa de este , (por ejemplo si una mujer toma alguna clase con un maestro hombre, aunque la esposa del maestro se encuentre ahí, no va a ser permitido).

2.Si el esposo se encuentra en la ciudad (Baala Bair)

Si el esposo de la mujer se encuentra dentro de la ciudad, es permitido que un hombre se encierre con ella; ya que la mujer tiene miedo de que llegue su esposo en cualquier momento. Aunque no es muy bueno apoyarse en esta opinión, ya que hay muchos Jajamim que no están de acuerdo con esto. Si es posible, que dejen abierta la puerta de donde se encuentran, (por ejemplo, si entra algún trabajador a la casa, que deje la puerta abierta). Hay que cuidarse mucho de cumplir con la opinión estricta, ya que hoy en día, podemos considerar muchos lugares como fuera de la ciudad, ya que es necesario viajar en coche. Para los que prohíben Baala Bair, si tenemos otra condición de las 7 que vamos a mencionar, ya sería permitido. Por ejemplo, “Baala Bair” + “Petaj Patuaj. Si el esposo no sabe donde se encuentra su mujer, o que está muy lejos de donde está ella, o tiene horarios fijos para llegar a la casa; no podemos permitir Yijud con la esposa; por cuanto que el esposo no sabe donde está ella, la mujer no tiene miedo del él, aunque hay quien permite, inclusive si el esposo está muy lejos, ya que la naturaleza de la mujer es tenerle miedo al esposo.

Hay quien opina que el permiso de Baala Bair, sólo aplica si la mujer se encuentra en su casa.

(Libó Gas Bá): Si la mujer conoce bien al hombre, y tienen una buena relación por ejemplo que trabajan juntos, que crecieron juntos, si es su tío, sobrino, o como que se siente en casa, etc., si no está el esposo ahí, no pueden permanecer juntos encerrados. Pero si el esposo se encuentra dentro de la misma casa, o dentro del mismo sitio, aunque tengan buena relación, va a ser permitido.

Si el hombre el cual la mujer va a estar con él, es no judío, necesita el esposo estar ahí precisamente, junto a la esposa.

El hombre no debe tener Yijud con una mujer no judía, inclusive si el esposo de ella se encuentra en la ciudad; pero si el esposo se encuentra dentro de la casa, es permitido.

3. Yijud con muchos hombres

Vamos a dividir esta Halajá entre Sefaradím y Ashkenazím, y si la situación de Yijud es de día o de noche.

Para Sefaradím: Según los Sefaradím, es necesario que haya tres hombres y tres mujeres para que no haya prohibición de Yijud. Hay quien opina que dos hombres y tres mujeres, es permitido según el Shuljan Aruj. Sin embargo existen otras opiniones de Jajamim Sefaradím, que sostienen igual como los Ashkenazím; que en el día, una mujer con dos hombres (Kesherim), y en la noche una mujer y tres hombres (Kesherim), no hay prohibición de Yijud.Hay quien opina que dos mujeres y dos hombres tampoco hay prohibición de Yijud.

Para Ashkenazím: a) En el día. Es permitido que la mujer tenga Yijud con dos hombres o más; con la condición de que los hombres sean personas recatadas (Kesherim), ya que si nos son recatados (Perutzim), no les da pena ni al uno ni al otro, hacerle algo a la mujer. Si uno de los dos hombres es recatado y el otro no lo es (indecente), o el segundo es no judío, hay quien permite. Pero hay que cuidarse y no cerrar la puerta con llave.

b) En la noche. Cuando sea el horario de ir a dormir normalmente, sólo es permitido que la mujer tenga Yijud con tres hombres recatados, o que hayan mínimo dos hombres recatados, y otro aunque no lo sea. El motivo es, ya que si uno de los tres va al baño o a cualquier lugar, se van a quedar dos personas, y no hay sospecha. Si dos de los tres que habían en la noche, se quedaron dormidos, es permitido que la mujer se queda con él ahí, ya que se podrían despertar en cualquier momento.

Existe una opinión, que si el Yijud se encuentra en una situación que es prohibición de los Jajamim (por ejemplo Yijud con una mujer no judía, que lo prohibió Hilel y Shamay, o Yijud con una soltera que no ha llegado a la adolescencia que lo implantó David Hamelej), es permitido el Yijud con 2 hombres y 1 mujer inclusive en la noche.

Cuando los hombres son indecentes (Perutzim), no existe manera de permitirle a la mujer estar con ellos, inclusive que sean tres hombres y tres mujeres, ni para Sefaradím ni para Ashkenazím. Pero si es un lugar público (avión, autobús, o estar en una ciudad donde sólo hay no judíos) donde hay mucha gente, es permitido.

La mujer no puede tener Yijud con un no judío, aunque sean muchos y aunque estén las esposas con ellos.

4. Yijud con muchas mujeres

Según la Torá, es prohibido tener Yijud entre un hombre y una mujer, y según los Jajamim, es prohibido tener Yijud ente un hombre y dos mujeres. Y no hay quien permita un hombre con dos mujeres.

Para Ashkenazím:

Un hombre puede tener Yijud con tres mujeres, aunque es bueno cuidarse, y no aplicarlo. En la noche, o en lugares que no pasa nada de gente, es permitido para el hombre tener Yijud con cuatro mujeres.

Para Sefaradím:

Según el Shuljan Aruj, sólo es permitido que haya tres hombres y tres mujeres, como mencionamos.

Si el hombre trabaja en un ambiente mujeriego, no es permitido que él haga Yijud ni con tres mujeres,pero si es mucha necesidad, se puede permitir, como por ejemplo, dentro de un autobús.

No hay prohibición de Yijud en la siguiente situación:

Sefaradím: 3 hombres y 3 mujeres (plural y plural). Ashkenazím: a. En el día: 2 hombres y una mujer (plural y singular). b. En la noche: 3 hombres y una mujer (plural y singular).c. En el día: 3 mujeres y un hombre (plural y singular). d. En la noche: 4 mujeres y un hombre (plural y singular). La prohibición de Yijud, sólo recae al singular (en los casos de los Ashkenazím, pero para los Sefaradím, siempre se prohibe si hay menos de 3 hombres y 3 mujeres); según esto, si en la noche hay 2 hombres y una mujer (caso b), la prohibición sólo recae a la mujer y no a los 2 hombres (para los Ashkenazím). Según esto, si hay una mujer Ashkenazí con 3 hombres Sefaradím, va a ser permitido para los 4 (ya que para los Sefaradím se necesitan 3 hombres, y Ashkenazím 1 mujer con mínimo 2 hombres), pero en el caso contrario, si hay 1 mujer Sefaradí con 3 hombres Ashkenazím, va a ser prohibido solamente para la mujer (ya que los Sefaradím necesitan 3 mujeres con 3 hombres para que sea permitido y para los 3 Ashkenazim va a ser permitido).

Leyes del Yijud # 2

Leyes del Yijud # 2

¿Con quien es permitido encerrarse?

 

Es permitido para el padre encerrarse con su hija, o para la madre encerrarse con su hijo, y no hay diferencia de edades, ni de los padres, ni de los hijos.

Igual es permitido encerrarse con su conyugue (aunque ella esté impura), con la abuela, la madre, la hija, la nieta; y lo mismo aplica para la mujer: encerrarse con el abuelo, padre, hijo, nieto, igual es permitido.

Referente a tener Yijud con la hermana, los Sefaradím deben de abstenerse y se iguala la prohibición como a cualquier mujer; aunque hay Jajamim Sefaradím (y así hacen los Ashkenazim), que permiten vivir con ella un tiempo corto y de paso, hasta máximo 30 días; si es en un lugar donde no se sabe que son hermanos, ninguna una noche se podría,y hay quien dice que más de 72 horas ya hay Yijud.

Lo que se debe de hacer es lo siguiente (incluso para los Ashkenazim): si es que el hombre con su hermana viven en la misma casa de sus padres, y ellos salieron de viaje, es permitido que ellos vivan dentro de la casa hasta 30 días; y si los hermanos viajaron juntos, es permitido tener Yijud hasta 72 horas. El que se cuida, y no tiene Yijud con su hermana, le van a caer bendiciones del cielo. Si su hermana es casada, no hay diferencia en la Halajá. Hay quien opina, que si la hermana ya es anciana, o él es ya anciano, es permitido que vivan en una forma fija.

Algún converso que quiere tener Yijud con su madre o hija, es permitido; aunque para otras Halajot, la madre y la hija, no se llaman parientes, ya que es converso, para el tema de Yijud, es permitido.

Tener Yijud entre hermanos conversos, hay quien permite y hay quien prohibe; la Halajá es que podemos apoyarnos en los que permiten (como dijimos arriba, inclusive entre hermanos Yehudim, para Sefaradim hay que abstenerse).

 

La importancia de una Akeret Habait

La importancia de una Akeret Habait

Shalom para todas!

Hoy hablaremos sobre la labor mas bella y bendecida que muchas de nosotras día tras día realizamos…ser amada de casa o en hebreo Akeret Habai.

Juguetes regados por toda la casa, trozos de pan y masitas convertidos de repente en el nuevo decorado de nuestros pisos, la pulcra ropa lavada y planchada mostrando el menú de lo que comieron en solo media hora y, como si todo esto fuera poco, si nuestros maridos tuvieron un día lleno de dificultades es muy probable que al llegar a la noche cansados y ensimismados en lo suyo ni cuenta se den de nuestro esfuerzo y nos pidan “justamente lo que ese día no pudimos hacer.”

¿Alguna de ustedes se siente identificada?
Seguro que sí, ya que esto es absolutamente real y normal, y sucede en mayor o menor medida, en todas las casas.

Al final del día todo parece haber sido en vano: el trabajo del ama de casa se esfumó, y todo está como cuando nos levantamos.
Lo que compramos y cocinamos en “horas ” se lo comieron en “minutos”, lavamos, planchamos y al otro día una nueva pila de ropa nos espera para ser puesta en condiciones, la casa que brillaba mientras los niños estaban en la escuela se opaca con juguetes, mochilas, medias y zapatillas esparcidos por doquier.
Y con respecto al trabajo de la madre:”¡es a futuro, trabajo de largo plazo y no se ven hoy los resultados!”.
Y además parecería ser que los niños siempre encuentran un motivo de qué quejarse, aunque nos hubiésemos brindado de lleno a ellos. Una sensación de “todo fue inútil, ¿para que lo hice?” nos invade y pensamos; mañana el día será igual o peor!, si agregamos algún desperfecto en la casa -que nunca faltan o nos toca visitar al dentista o al doctor con alguno de los chicos.
La rutina nos agobia, es un círculo y como tal nunca acaba, por lo tanto parece ser que siempre nos encontramos en el mismo lugar.
Ahora cambiemos el cristal, como cuando el oculista amistosamente quiere corregir nuestra visión, para que disfrutemos de los placeres de la vida, ¿por qué quedarnos con una visión incorrecta, si podemos tenerla perfecta? Miremos así las cosas desde otro punto de vista; por supuesto mas positivo y alentador.
¿Qué opina el judaísmo sobre este tema? ¿Puede una mujer compatibilizar estos roles sin morir en el intento? ¿Tiene la capacidad real para combinar y realizar con éxito estas funciones? ¿Vale la pena el esfuerzo? ¿Para qué y por qué debemos hacerlo?¿Puede sentir placer y orgullo de lo que hace sin considerarse menos mujer por atender su casa y no ser una ejecutiva reconocida en el mundo de los negocios?

Una akeret habait no es un ama de casa. Para una mujer akeret habait, las tareas domésticas constituyen un medio para lograr un fin, y no un fin en sí mismo.
Akeret es la versión femenina de ikar, que es el aspecto central o la esencia de algo. Bait generalmente significa “casa” u “hogar”.
Al Templo que se levantaba en Jerusalén se lo denominaba el Beit HaMikdash, beit que significa “casa de” y hamikdash que significa literalmente “santidad”. A menudo, se alude al mismo simplemente como HaBait, “la Casa”.
Por consiguiente, en hebreo se utiliza la misma palabra tanto para un hogar como para el Templo Sagrado. De hecho, el propósito de un hogar es ser un mikdash me´at, un santuario en miniatura.
Hashem le ordenó a Israel construir el santuario a fin de que Él pudiera morar betojam.
Betojam a menudo se traduce como “entre ellos”. No obstante, su significado literal es “dentro de ellos”.
El propósito de un santuario es ayudarnos a cada uno de nosotros a construir nuestro propio santuario interior donde Hashem pueda morar.
Para una akeret habait no existe contradicción entre valorar su posición central en el hogar y desarrollar sus intereses fuera de ésta.
El objetivo de la vida no es el dinero, el prestigio ni el reconocimiento público.
Se trata de acercarse al Creador de uno, ya sea mediante la creación de un hogar judío o el conocimiento de su voluntad como se revela en la Torá.

La visión espiritual

En la vida judía la mujer es la base de nuestra existencia como pueblo y la encargada de transmitir nuestros valores de generación en generación. Cuando Hashem iba a entregar la Tora dijo a Moshé “así dirás a la Casa de Iaakob y anunciaras a los hijos de Israel” (Shemot19).
Nuestros Sabios explican que “la Casa de Iaacob” se refiere a las mujeres, ya que ellas son las encargadas de educar a los hijos en el camino de la Torá. Ellas, (“nosotras”) son las que tienen la fuerza de llevar su hogar adelante. La mujer es la luz, es el alma de la casa.

Por otro lado el Rab Freue nos comenta en su libro “La Luz de la vida” que en la Torá se destaca en varias oportunidades la participación de la mujer en la construcción del Mishkan, entonces si la mujer fue importante por su aporte frente a la construcción del Mishkán (Santuario), mucho más lo es por su influencia en ese pequeño Santuario que es el hogar judío.
Sobre estas mujeres dijo el Rey Shlomó: ” Una mujer virtuosa ¿quien encontrará?… confía en ella el corazón de su esposo y recompensa no le faltará… su boca habla con inteligencia y la Torá del favor está en su lengua, se levantan sus hijos y la felicitan, su marido la alaba…” (Mishle 31)
Cuando los malajim visitaron a Abraham, le preguntaron dónde se encontraba Sara y él respondió “está en la carpa”, quiere decir esto en su interior puro, refiriéndose así no al lugar geográfico sino a donde ella volcaba su verdadero esfuerzo, obteniendo de esta manera la armonía del hogar.
Algunas explicaciones dicen que los Malajim lo hicieron con la intención de que Abraham valore y ame más aún, a su esposa, ya que ella se comportaba como una mujer judía debe hacerlo.
La mujer, como un ministro del interior, debe ser la que se ocupe de todo lo concerniente a lo que pasa en el interior de su hogar, que todo allí marche en orden, y esta escrito qué grande es el pago por esta labor.
Debemos saber que cada acción que hacemos por nuestra familia es considerado un acto de jesed (de bondad) y es recompensada ampliamente por nuestro Creador.
Por otro lado el hogar es el verdadero lugar donde la mujer puede realizar su desarrollo espiritual, es su verdadero campo de acción.

Asi que ¡atención! Si buscamos nuestra verdadera realización como “mujer” fuera de allí, alerta, es muy probable que no la logremos.

Un trabajo fuera del hogar, debe ser lo secundario, lo anexo, y no lo principal y prioritario. Seguro que podemos hacerlo si lo necesitamos o deseamos, pero siempre respetando esta consigna, no debe ser una escapatoria a nuestra verdadera función sino algo que nos dé mas fuerza para cumplir con nuestro verdadero rol.
Pero si tu deseas o debes trabajar recuerda que se te considera a sí misma absolutamente una akeret habait como una mujer que permanece en el hogar ya que sus obligaciones se ven duplicadas.

¿Cómo las llevamos a cabo con éxito y alegría sin que las demandas nos superen?

Debemos estar seguras y confiar en que si Hashem pretende esto de nosotras, si nos encomendó esta tarea, es lógico pensar que nos dotó de los elementos necesarios para poder llevarla a cabo.
Para ello nos creó con ciertas características propias, con una naturaleza distinta a la de los hombres, y a pesar de lo que el feminismo piense, esta naturaleza nunca podrá ser cambiada.

Todas las mañanas en nuestra tefilá (rezo) decimos Baruj Sheazani kirtzonó (Bendito que me hizo como su voluntad) como agradecimiento a nuestras responsabilidades femeninas. Una de las explicaciones es que aquí agradecemos la versatilidad que nos dio para cumplir con éxito nuestro rol.
Una de las características de la mujer es que tiene una concentración superficial, a diferencia del hombre cuya concentración es profunda; ¿Quiere decir esto que somos menos inteligentes?
¿Qué no podemos ser ni científicas ni investigadoras? No es ésa la idea ni mucho menos, y vamos a ejemplificarlo para entenderlo mejor.
A la hora de preparar la cena, con una mano revolvemos una olla, con la otra revisamos las tareas de nuestros hijos, mientras que con el pie movemos el coche de nuestro bebe que llora reclamando atención, sin dejar de supervisar.
Por supuesto, el juego o baños de los otros niños, en tanto planificamos en nuestras mentes nuestras obligaciones para el día siguiente, suena el teléfono, nos llaman del trabajo, y por el inalámbrico o ahora el manos libres podemos resolver algún problema urgente y todo con suma naturalidad y sin perder la calma y la visión de lo que estábamos haciendo; esto es, sin duda, un regalo de Boré Olam (El Creador del Mundo).
Si ponemos a un hombre sólo cinco minutos al frente de esta situación, su grito de socorro no tardará en llegar…
Recordemos que en Mitzraim (Egipto) uno de los trabajos forzados fue justamente invertir los roles, darle al hombre tareas de mujeres. ¡La concentración superficial nos sirve justamente para movernos y desplazarnos con éxito de una actividad a otra sin perder de vista la anterior, cosa tan necesaria para las amas de casa y madres!
Puso en nosotras además una biná ietera, una comprensión especial de las cosas, tenemos lo que llamamos comúnmente el sexto sentido. Además de hacer que nuestros actos se rijan no solo por la fría lógica de la razón y el entendimiento, hizo que todas nuestras actitudes sean movilizadas por el reguesh (el sentimiento), y eso es lo que nos permite captar las necesidades reales de cada uno de los miembros de nuestro entorno, crear un hogar feliz, donde podamos transmitir con amor y alegría a nuestra familia y a toda persona que a ella asista un ambiente cálido donde desarrollar las midot (buenas cualidades) como el jésed (la bondad), la humildad, la avodat Hashem etc.

Todo esto y más nos hace tener un papel muy importante en nuestra familia!

Me despido de todas no sin antes agradecerle al Creador por permitirme ser una muy feliz Akeret Habai orgullosa de la labor que hago y la gran bendición al  dedicar  cada uno de mis días para mi familia sabiendo que Hashem me ha encomendado un mishkan donde reside Su Presencia.
Aún mayor mi felicidad de poderles compartir este mensaje a  todas aquellas mujeres que como yo con esfuerzo y dedicación pero de manera silenciosa tambien son servidoras del Cielo en la tierra!